YAMABUSHI


Los Yamabushi

Los Yamabushi (Yama-montaña bushi-guerrero) fueron un grupo de guerreros que habitaban en las montañas de Japón. Vivían y entrenaban de manera rústica, eran religiosos del Shinto (religión autóctona de Japón)y a muchas de sus habilidades se les atribuían caracter místico.

El origen de los Yamabushi, son al parecer los Ubasoku, una especie de shamanes que vivían en las montañas y practicaban ritos sintoístas y taoistas antes de la llegada del Budismo a Japón. Uno de estos Ubasoku fue En-No Ghyoja (604-705 d.C.), quién fue reconocido como uno de los magos laicos más poderosos de su época; según el Shoku Nihon Ghi (crónica de la corte 697-791 d.C.)vivió en las montañas de Katsuragui, cerca de Koya San, actual centro sintoísta, en dónde practicaba las fórmulas mágicas de "Jumon" o "Sutra del Rey Pavo Real o Fénix" con el cuál podía hacer magia, además de dominar a los espiritus y a los Kamis (deidades shinto) y amonestar a los Oni (demonios). Se cree que fue el fundador de la secta Shugendo, ya que encontramos estatuas de él en todos los templos de esta religión.

Otro de estos ubasoku fue Kobo Daishi (Kukai)(774-835 d.C.) quién fundó la religión Shingon y trajo la doctrina tántrica de la India a Japón, que posteriormente usaran los Yamabushi.

En la época Heinan (834-909 d.C.) en la provicia de Yamato, un grupo de sacerdotes (ubasoku) y vagabundos, se retiraron a las montañas de esta región para la práctica armoniosa de su religión (shinto o budista) en completa armonía con la naturaleza. Se hicieron llamar Shuhendo y provenían de dos sectas; la Shingon y la Tendai, que son las dos Mikkyo (sectas esotericas) del Japón. La secta shingon fue creada por el monje Sho-ho del templo de Daigo Ji también conocido como Tozan Ha. La secta Tendai fue creada por el monje Zoyo del templo de Shogo In.

Tuvieron gran auge hasta la época Meiji (1872) ya que el gobierno abolió a estos grupos por el hecho de que eran muy poderosos politica y militarmente. Fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial (1945), cuando se estableció la libertad de credo en Japón, en que algunos grupos sobrevivientes de Yamabushi se reagruparon, claro que con menos afluencia que antes.

Como ya se había mencionado, los Yamabushi vivían en las montañas llevando una existencia austera, sin ninguna de las comodidades que pudiera ofrecer la ciudad o los templos. Sus técnicas son una combinación de creencias populares, budismo, sintoísmo y taoísmo de tipo esotérico y esperan en 5000 años la llegada del nuevo Buda, Miroku Bosatsu (o Boddshisattva Maitreya). Se podría decir que el objetivo del Shugendo es el de alcanzar poderes sobrenaturales atravez de las prácticas mágicas del Shinto, como son oraciones de los mantras y fórmulas de encantamiento.

Algunos de sus centros mas importantes se encuentran en Honshu Omine San al centro de esta y Dewa San al norte, y Ehiko San en Kyushu. La práctica Yamabushi consiste en la renuncia total de lo material, tanto así que algunos terminaron momificados en la nieve de las mantañas, ya que su única compañia eran sus oraciones. Otra práctica común de los Yamabushi es la de permanecer bajo el chorro helado (en Dewa San a 1500m de altitud) de una cascada por varias horas sin dejar de rezar la misma oración para lograr el control de mente y cuerpo que les permite soportar el sufrimiento y lograr la iluminación. También acostumbraban, como ejercicio de iniciación a los novicios y que hacen anualmente los veteranos, que después de una larga jornada de marcha en las montañas, se acomodaban un salón con las puertas y ventanas cerradas y a media noche se empezaba a quemar payuika y salvado de arroz en los braseros; los monjes debían aguantar el humo durante toda la noche sin dormirse, ni taparse la boca, ni la nariz, a pesar del cansancio, el humo, la leve oscuridad y el calor.

Después de seis días de esta cansada rutina, caminaban sobre brasas de pino ardiente para terminar el Gomma (purificación de fuego); se dice que a veces el maestro transmitía su fuerza espiritual al alumno para que soporte el caminar por las brasas. Existe otra prueba (Go Hyo) que consiste en cargar sobre su espalda una piedra muy pesada, si el monje no es puro de corazón no podrá resistir y será aplastado. Se dice también, que si algún monje se enfermaba y no se podía curar con solo su voluntad lo arrojaban a un barranco. Los monjes debían renunciar a todo y vivir de alimentos silvestres y limosnas, además de permanecer castos. Sin embargo esta costumbre desapareció cuando llegaron las Miko (mujeres chaman) con las cuales se casaban, aunque estas no podían seguir al monje a la montaña.

La valuntad del Yamabushi no debe conocer limites, debe ser capaz de hacer y resistir todo, puede subir y bajar la montaña miles de veces sin fatigarse, exponerse al fuego y no quemarse. Su poder proviene de Boddhisatva (Bosatsu) utilizando un Vajra o Kongo, sin embargo se encomiendan a otros dioses, por ejemplo a Fudo Myo que es el Kami de la meditación.

Aquél que supere todas las pruebas podrá renacer como un Buda dotado con poderes sobrenaturales. Debido a su habilidad en las artes marciales y a sus fuerzas aparentemente sobre humanas, los Yamabushi fueron muchas veces usados como mercenarios por el gobierno y otras fuerzas politicas de Japón. A estos monjes de Yamabushi se les conocía con el nombre de Goji So, que usaban su magia para ayudar a algún Daimyo en sus venganzas personales

Para esto, los Goji So dejaban totems en los pueblos que querían afectar para poder esparcir con su magia, enfermedades, odio, desgracia, y demás maldiciones que asustarían a la gente.

Como ya sabemos, los Yamabushi tenían total control de su mente y cuerpo, amaban la naturaleza y eran expertos en resistencia y supervivencia, esto nos hace pensar que hay una estrecha relación con los "Ninja" ya que ha estos se les atribuía el conocimiento de técnicas secretas, poderes misteriosos y un autodominio total de sus funciones vitales. Pudo haber sido que algún Soke de algún clan Ninja, hubiera recibido la instrucción de algún Yamabushi y este a su vez pasara dicho conocimiento de generación en generación a su clan.

Aunque no hay ninguna evidencia clara de la relación entre Yamabushi y Ninja, es también probable que algún monje pudiera convertirse en ninja y luchar por las causas que él creyera convenientes. Hay que recordar que un Ninja podía ser cualquiera: un campesino, un samurai o también un yamabushi.

Otra de las influencias del Yamabushi en las artes marciales fue en algunas escuelas de Iai Jutsu y Ken Jutsu como la de Yagyu Shinkage Ryu, procedente de Kage Ryu (escuela de la sombra)y después los Yagyu le cambiaron el nombre a Shinkage (o nueva sombra). Se dice que el Feudo Yagyu se hallaba en Kinki, región montañosa entre el lago Biwa y Nara, cerca del monasterio de Kasuga, y dirigido por una familia descendiente de los Sugawara.

En el Yagyu Shinkague Ryu se enfatiza el estudio del Muto (o combate desarmado contra un oponente armado) y el Shuriken Jitsu (lanzar armas especiales), las cuáles fueron cuidadas para conservar su efectividad. Como vemos, el espirítu del Yamabushi es en gran medida influencia del maestro Ueshiba, ya que se menciona que en su niñez, O Sensei fue un estudioso de Kobo Daishi y En-No Ghyoja, además de que posteriormente se consagró a la práctica del Shintoísmo. Sumando a esto el hecho de que Morihei Ueshiba practicó durante mucho tiempo la esgrima estilo Yagyu Ryu (otra técnica de Yamabushi), que claramente se nota por los movimientos usados en su Aikido.

ART. EXTRAIDO DE INTERNET


LA NOBLE LUCHA DEL GUERRERO


LA NOBLE LUCHA DEL GUERRERO
Taisen Deshimaru

Budo es la vía del guerrero; involucra todas las artes marciales Japonesas.
Realiza exploración a través de la experiencia directa y profunda, la relación
entre la ética, religión y filosofía. Su asociación con los deportes es un
desarrollo muy reciente; las escrituras antiguas se conciernen esencialmente con
una forma particular de cultivo de la mente y una reflexión sobre la naturaleza
de uno mismo: ¿Quién soy yo? ¿Qué soy yo?

En japonés, Do significa la vía. ¿Cómo se puede seguir esta vía? ¿Cómo
encontrarla? No es sólo aprender una técnica, menos aún es una competencia
deportiva. Budo incluye artes tales como kendo, judo, aikido, y kyudo o tiro con
arco; aunque el ideograma Bu signifique parar la confrontación. En Budo la idea
no es el competir, sino encontrar paz y maestría en sí mismo.

Do, la vía, es el método, la enseñanza que te permite comprender perfectamente
la naturaleza de tu propia mente y de ti mismo. Es la vía del Buddha, batsudo,
que te lleva a descubrir tu propia naturaleza, despertar del entumecimiento del
ego durmiente (el pequeño yo, el "yo" limitado) y de esta manera acceder a una
personalidad mayor más completa. En Asia esta vía se ha transformado en la
moralidad suprema y en la esencia de todas las religiones y filosofías. El yin y
el yang del I Ching, la "existencia es nada" de Lao Tsu, tienen sus raíces en
ella.

¿Qué significa esto? ¿Que puedes olvidarte del cuerpo y mente; obtener un
espíritu absoluto, sin ego? Armonizar, unir el cielo y la tierra. La mente
interior deja las emociones y los pensamientos pasar; está completamente libre
del ambiente, el egoísmo desaparece. Esta es la fuente de las filosofías y
religiones de Asia. Cuerpo y mente, lo interno y lo externo, fenómenos y
sustancia: estos pares no son ni dualistas ni opuestos sino que forman un todo
no separado. Cambio, cualquier cambio, influencia toda otra acción, toda
relación entre todas las existencias; la satisfacción o insatisfacción de una
persona influye sobre toda otra persona; nuestros movimientos y los de otros son
interdependientes. "Tu felicidad debe ser mi felicidad y si tu lloras yo lloro
contigo. Cuando estás triste yo debo entristecerme y cuando tú estás feliz yo
debo estarlo también". Todo en el universo está conectado, todo es osmosis. No
se puede separar una parte del resto: la interdependencia reina el orden
cósmico.

A través de cinco mil años de la historia del Oriente, los sabios y filósofos
han fijado sus atenciones en este espíritu, esta vía, y la han transmitido.

El Shin Jin Mei es un libro muy antiguo, originalmente chino, en una parte dice,
shi dobu nan -- la vía, la vía más alta, no es difícil, pero no debes tomar
decisiones. No debes tener ni afecto ni desagrado. El San Do Kai (o
interpretación de la esencia y fenómenos) dice similarmente, "Si valoras una
sola ilusión, llega la separación, como entre la montaña y el río."

Una de las cosas que significa Zen es el esfuerzo de practicar meditación,
zazen. Es un esfuerzo en alcanzar el plano de pensamiento sin discriminación,
conciencia más allá de toda categoría, abrazando y trascendiendo toda expresión
posible del lenguaje. Esta dimensión puede ser lograda a través de la práctica
de zazen y de Bushido.



ARTICULO EXTRAIDO DE LA RED
(Este articulo lo extraje de la red hace tiempo y no guarde la fuente motivo por el cual, cualquier informacion sobre la misma para poder reproducirla, remitirla a saludsalud2003@yahoo.com.ar)

El Codigo Bushido

"Quienes se aferran a la vida mueren, quienes desafían a la muerte sobreviven" Uyesugi Kenshin (siglo XVI) Aunque el karate moderno se ha desarrollado en el siglo XX, derivado de Okinawa, actualmente ha sido influido fuertemente por la psicología de las artes marciales japonesas, con los orígenes y actitudes feudales de tales artes. Por lo tanto, es difícil, si no es que imposible, comprenderlo ampliamente sin conocer algo relacionado con esa cultura.

El propósito de este capítulo es describir esa cultura en lo que sea pertinente para el estudio del karate. Con la apertura de Japón al comercio occidental en 1853, forzada por el poderío naval estadounidense y el final consecuente del feudalismo, los Samuráis, o clase guerrera, que eran casi 2.000.000 dentro de una población aproximada de 30.000.000, se convirtieron en un anacronismo y a pesar de sostener varias rebeliones, fueron erradicados.

No obstante su desaparición como clase social, toda la literatura, el arte y la cultura japoneses estaban influenciados profundamente por las tradiciones de los Samuráis, y su espíritu aún sobrevive y se manifiesta en diversidad de formas. Una de ellas, mas no la menor es en las artes marciales, incluyendo el karate; asimismo lo encontramos en la psicología que motivó a los Kamikaze, o pilotos suicidas de la Segunda Guerra Mundial, la supervivencia en la selva y la prolongada resistencia de 29 años después de la guerra de los soldados japoneses ultranacionalistas (como el teniente Onoda en las Filipinas), y en las políticas económicas postbélicas de Japón. Muchos japoneses todavía añoran el periodo feudal como una época heroica y romántica en la que el Samurai representaba la figura heroica.

Por lo tanto, para comprender el karate es necesario apreciar el espíritu de los Samuráis que aún motiva a muchos de los karatekas más grandes del mundo. Por supuesto, esto no significa que dicho espíritu mueva a la mayoría de los karatekas occidentales, o nipones en todo caso. Muchos de los occidentales en particular lo tratan únicamente como un método de combate o defensa propia y sólo están conscientes de modo vago de la que podría llamarse filosofía implícita. El periodo feudal japonés duró de fines del siglo XII a mediados del XIX y es comparable en muchos aspectos al periodo feudal europeo. Ambos mantuvieron rígidas estructuras jerárquicas de clase y un estricto código ético para la clase guerrera.

Este código fue conocido en Japón como Bushido, que traducido literalmente significa "Modos Militares del Caballero", o código de conducta apropiado para un caballero guerrero. En el vértice de la pirámide social estaba el Emperador o "Hijo del Cielo", quien fue adorado hasta 1945 como un dios viviente; pero no tuvo ninguna intervención práctica en los asuntos de Estado durante la mayor parte del periodo feudal. Su función principal residía en promover la cultura y el arte recatado de la vida cortesana, la arquitectura, la jardinería ornamental, la poesía y las muchachas geishas, para todo lo cuale se aplicaban reglas estrictas. El poder político residía en manos del shogun o ''General" quien personificaba al Dios de la tormenta o padre espiritual de los Samuráis.

Sus poderes eran una combinación de los de un primer ministro y los de un caudillo militar contemporáneo. Abajo de los Shogun estaban los daimyo o nobles de la corte, cada quien con séquito de asistentes o guardias (Bushi o Samurai) equivalente a un pequeño ejército privado. Las demás clases sociales en orden descendientes de importancia, más no necesariamente de riqueza, eran los aldeanos, los artesanos y los comerciantes. Es interesante notar que los comerciantes - relativamente acaudalados eran inferiores en un sentido social a los campesinos y los artesanos, al igual que lo eran los Samuráis. Los Samuráis estaban excluidos del comercio y recibían su paga del Shogun o del daimyo en forma de arroz, que en años posteriores vendían generalmente a los mercaderes cuando apareció el dinero como un medio de cambio. Muchos que vivían en un estado de pobreza empedernida consideraban de mal gusto hablar de dinero o preocuparse demasiado por él. A pesar de esto se convirtieron en el ideal de la nación y en uno de los principales temas del arte y la literatura. Si no es que el principal.

Bushido: El Código Samurai Los criterios respecto al Samurai varían considerablemente.

Para algunos eran feroces peleadores profesionales y asesinos despiadados. En cambio los románticos los ven como idealistas comparables a los caballeros de las leyendas del rey Arturo. Sin duda la verdad está situada entre los extremos. Tenían muchos privilegios, no trabajaban y estaban exentos de impuestos. También tenían el derecho legal de matar al instante a cualquier plebeyo irrespetuoso. Se requería lógica mente de algún código para evitar el abuso absoluto de esos poderes. Dicho código, el Bushido aunque nunca fue redactado emergió en el siglo XII. Bushido significa el código de conducta adecuado para el caballero combatiente. Tiene un notable parecido al de los caballeros feudales europeos, cuyo período histórico también es muy semejante.

Para vivir de acuerdo con este código, un Samurai debería ser valeroso, honorable, motivado por un deseo de actuar con rectitud y justicia, debería ser misericordioso, veraz, cortés, leal, poseedor de un gran dominio de sí mismo y capaz del autosacrificio. En verdad era un código estricto, que sin duda más de unos cuantos dejaban de cumplir. Sin embargo, según la experiencia del escritor, es notable observar cuántas de estas características todavía son exhibidas por muchos de los karatekas más grandes del mundo, en particular quienes tienen antecedentes de entrenamiento en Japón. Esto sucede presumiblemente porque fueron entrenados en un medio empapado en las tradiciones subyacentes. Una proporción mucho mayor de karatekas Occidentales son entrenados en una atmósfera que pone énfasis sólo en lo físico o incluso en lo comercial. Tal vez esto sea inevitable, ya que es imposible virtualmente transplantar todo un rasgo cultural.

Esto ocurre especialmente cuando la instrucción no está en manos de un japonés o de alguien entrenado en Japón; o también si existe un problema de lenguaje. El énfasis del Bushido en la virtud militar de la bravura es inevitable y no requiere mayor discusión. No obstante está ligado de modo estrecho con la virtud del honor, que aún es una poderosa fuerza motivadora en el moderno Japón. Con el reciente y fenomenal desarrollo económico del Japón, los occidentales pueden creer que la motivación principal de ese país es el dinero.

Esto no sucedía en el Japón feudal y si hoy sucede es por un motivo yuxtapuesto al del honor. La apertura forzada de ese país al comercio occidental en 1853, significó una gran humillación para los japoneses, y con objeto de recuperar su prestigio (honor) necesitaban vencer a Occidente en su propio juego. De allí la revolución social, la abolición del shogunato y de los Samurai que no habían podido rechazar a los bárbaros y la importancia que le dan al poder económico e industrial lo mismo que al militar. Fue simplemente el espíritu Bushido adaptado a circunstancias modernas. E1 honor y el respeto propio fueron los motivos primarios, y la riqueza se consideraba en un lugar muy secundario; aunque sin duda, ahora se ha transformado en un símbolo del éxito y por lo tanto en una prueba de la recuperación del prestigio. Entre los karatekas más grandes del mundo, el honor y la fama siguen siendo la mayor fuerza impulsora, pero como es tan grande la demanda de instructores de karate, se suscitan inevitablemente fuertes intereses financieros.

Como el código feudal occidental de caballería está muerto y enterrado hace mucho tiempo, tal vez sea ilógico pensar que los japoneses sigan adhiriéndose a sus principios de Bushido por más de un siglo desde el derrumbamiento de su raison d' etre esencial. En tal caso, es una gran lástima. Es de esperarse que estos Samuráis de nuestros días sigan coincidiendo con sus antepasados Samuráis, para muchos de los cuales la pérdida de honor conducía al Seppuku (Hara- kiri)ritual, que señala: "Cuando se pierde el honor, es un alivio morir; la muerte no es sino un retiro seguro de la infamia". Tenemos la esperanza al igual que el profesor Nitobe, de que "el Bushido puede desaparecer como un código independiente de ética; pero no así su poder sobre la tierra; sus escuelas de proezas marciales u honor cívico pueden ser derruidas; mas su lucha y su gloria sobrevivirán por mucho tiempo a sus ruinas".
Los Samurais El relato anterior es un claro ejemplo de seppuku impuesto como sentencia de muerte en su forma más honorable. El Bushido es una corriente formada a partir del Budismo, el Taoísmo, el Zen, el Confucionismo y el Shintoismo. Gracias a esta combinación, los samurais contaban con un código de normas de comportamiento, muy difícil de romper. Del budismo toma, por ejemplo, la concepción de la muerte; según éste, después de la muerte viene la reencarnación como un medio para alcanzar la iluminación, por lo tanto los samurais sabían que esta vida era transitoria y no temían a la muerte , y sin embargo, preferían la muerte al deshonor. Ellos habían nacido samurais y morirían samurais.

El budismo tiene como punto de partida el descubrimiento del dolor, según esto, somos victimas de nuestros sentidos y estos nos conducen al error, es pues preciso despojarse de ellos para acceder al conocimiento. Por medio del budismo se suprime todo egoísmo; se elimina la conciencia física; invita a ser equitativo; y a no admitir nada como permanente o estable. Esto pasa por la supresión de toda sensación, de todo deseo, de todo odio. El Taoísmo, se cree que fue creado por Lao Tse en el año 570 a.C. en el Reino de Chen. El centro de esta doctrina predomina en la existencia de un principio original: el Tao. El Tao es el devenir y la meta de todo cambio.
El mundo, como todo en el universo se mueve y se organiza en el espacio y el tiempo por efecto de dos principios: el Yin y el Yang que llevan el ritmo de su marcha (a toda acción corresponde una reacción de igual intensidad y en sentido diferente). Por medio del Taoísmo el individuo aprende a conformarse a la Naturaleza para acceder al poder Indefinido, es decir, a la sabiduría. La naturaleza sirve de modelo al hombre.

Del Zen (parte del budismo), toma la filosofía de ser el uno con el todo, ver al “conjunto como uno y al uno como conjunto”, llegar a través de la meditación a un nivel de pensamiento superior al normal. Actuar sin ser interrumpido por el pensamiento. No hay limites, ya que a través del Zen se alcanza el definitivo absoluto. Con esta ideología el samurai lograba perfeccionarse en el camino de las artes marciales. Del shintoismo toma el patriotismo, el amor a su familia y antepasados, el respeto a los kamis (dioses), a la naturaleza y su capacidad de asombro ante lo divino. Gracias a esto, el Emperador cobra una naturaleza divina ante su pueblo, pues es la representación del Cielo en la Tierra.

Se sabe que esta religión fue fundada por los primeros pobladores del Japón. Por el año 550 d.C. la gente de este lugar no tenía una idea muy exacta de religión, por esto el shinto original ni siquiera tenía nombre, solo era un conjunto de ideas que enlazaban a la vida, al hombre y a la naturaleza, y que eran transmitidas oralmente en leyendas. Los objetos de culto del shintoísmo son los kamis del agua, del viento, el fuego, los antepasados y le da gran importancia a la pureza y a la purificación.
La tierra es cuidada, alimentada y protegida por los Kamis, por lo cual el samurai debía ayudar a proteger a todos sin excepción. Del Confucionismo toman los valores familiares, que les proporciona las 5 relaciones morales: Amo-sirviente, Padre-hijo, Marido-mujer, Hermano mayor-hermano menor, amigo-amigo. Sin embargo ya que la doctrina confucionista, es de carácter intelectual, los japoneses crearon un neoconfucionismo, en el cual, encontrarían la verdad en diferentes formas, además de buscarla en los libros. Esta ideología fue creada por Confucio y nos enseña la noción de interdependencia entre todos los seres hombres, que sobreentiende, un rigor en las clasificaciones sociales y morales. Por toda la instrucción cultural que recibían, además de su conocimiento en las artes marciales, eran un estrato de la sociedad muy respetado en sus días. Su palabra era garantía de inigualable fe, por lo cual era una ofensa pedir su palabra por escrito. Eran capaces de soportar todo y no mostrar ningún signo de emoción en sus rostros. Sin embargo, como en todas las ideologías, aunque muy cercanas a la perfección, no todos sus seguidores son fieles a ésta, por lo que también es muy bien sabido de las injusticias de algunos samurais hacia el pueblo, a veces por situaciones ridículas que pudieran haber manchado el honor de estos guerreros.

Los samurais que no tenían amo eran llamados “ronin”, un ejemplo clásico de estos fue Miyamoto Musashi, una de las figuras más notables de la historia del Japón.
Musashi vivió en el periodo fundador del tercer Gobierno de Campaña, que duró desde el siglo XVII al XIX. Aquella época era conocida como la Era de los Estados Guerreros, ya que el Bushido estaba abierto a cualquiera que pudiera obtener armas por cualquier medio. Los samurais de clase baja se alzaron para derrocar a los samurais de clase alta y Japón se sumió en el caos. A causa de esto, se necesitó de un gobierno más elaborado, la Era Tokugawa, que desarmó al pueblo y privó de sus derechos a los samurais.

Dividió al país en pequeñas provincias y minimizó el numero de guerreros, esto ocasionó un "desempleo" de samurais. Algunos de estos últimos, se dedicaron a ser maestros de escuela, médicos o sacerdotes. Otros continuaron practicando las tradiciones marciales y enseñándolas a otros, y otros muchos se volvieron bandidos y criminales. Se dice que Miyamoto Musashi nuca se peinó, tomó un baño, se casó, construyó una casa ni crió ningún hijo. Siguió básicamente un camino ascético de guerrero hasta el final.
Musashi escribió un libro llamado “El Libro de los Cinco Anillos” y en el narra: “ La ciencia de las artes marciales llamada Escuela Personal de los Dos Cielos es algo que he estado muchos años perfeccionando. Ahora, deseando revelarla en un libro por primera vez, he ascendido al Monte Iwato, en la provincia de Higo, provincia de Kyushu. Inclinándose ante el cielo, venerando a Kannon, me situó hacia el Buda. Soy Shinmen Musashi no Kami, Fujiwara no Genshin, guerrero nacido en la provincia de Harima, de sesenta años de edad.” "He dedicado mi vida a la ciencia de las artes marciales desde que era joven, hace mucho tiempo. Tenía trece años cuando tuve mi primer duelo.

En aquella ocasión gane a mi adversario, un maestro de artes marciales llamado Arima Kihei, perteneciente a la Nueva Escuela de la Precisión. A los dieciséis años vencí a un poderoso maestro de artes marciales llamado Akiyama, de la Provincia de Tajima. Cuando tenía veintiuno, me fui a la capital y conocí maestros de artes marciales de todo el país. Aunque participé en numeroso duelos, nunca dejé de alcanzar la victoria.”
“Después viajé de provincia en provincia, encontrando maestros de artes marciales de varias escuelas. Aunque participé en mas de sesenta duelos, nunca perdí. Todo ello tuvo lugar entre los trece y los veintinueve años.” “Cuando cumplí los treinta años y reflexioné sobre mis experiencias, me dí cuenta que no había salido victorioso a causa del logro consumado de las artes marciales.

Quizá fue porque poseía una capacidad intrínseca para esta ciencia y no me había desviado de los principios naturales. También puede haber sido debido a los fallos de las artes marciales de las demás escuelas. En cualquier caso, practiqué a continuación día y noche para alcanzar un principio todavía más profundo y espontáneamente llegué a la ciencia de las artes marciales. Tenía cincuenta años por aquella época.” “Desde entonces he pasado el tiempo sin tener ninguna ciencia que investigar. Confiado en la ventaja de la ciencia militar, tal como la he convertido en la ciencia de todas las artes y técnicas, no tengo maestro en ningún camino.” “Ahora, al escribir este libro, no tomo nada de los dichos del budismo ni del confucianismo, y utilizo viejas historias de narraciones militares o sobre la ciencia militar.

Teniendo al Cielo y a Kannon como espejos, tomo el pincel y empiezo a escribir, a las cuatro de la madrugada del décimo día, del décimo mes, en el año de 1643.” Se dice que Miyamoto Musashi ganó en una ocasión a un adversario armado de un sable con un remo de madera; que podía cortar un solo grano de arroz con su espada en el cabello de una persona y que nunca perdió un duelo. Sin embargo existe una anécdota en el cual, se enfrentó con Muso Gannosuke, maestro en el uso del Bo (bastón de madera de 1.80m) de las escuelas Katori Ryu y Kashima Ryu.

Se dice que Musashi le ganó el primer asalto luego de un rápido despliegue de fuerza y precisión, y luego él le perdonó la vida.
Muso, derrotado, se retiró a las montañas para meditar, y una noche le llegó la idea de un bastón más corto, de menos de metro y medio, al cual llamó Jo, entrenó con su nueva arma e implantó una serie de técnicas básicas para luego buscar a Musashi. En esta ocasión, Muso Gannosuke derrotó a Miyamoto Musashi y le perdonó la vida. En definitiva, la forma de ser de los Samurais influenció enormemente la forma de ser de los japoneses, asimilando estos últimos muchas de las características de la personalidad de los bushi en los negocios, las artes marciales y en su sociedad.

Miyamoto Musashi

Image: flickr 1 - 2

El Camino del Tao (Part. 4)


31.- Contra la guerra.

El que está en el camino del Tao, no refuerza el imperio de las armas.
Toda acción provoca reacciones.
Sólo zarpas y espinos nacen en el lugar donde acampan los ejércitos.
Después de la guerra, siguen años de hambre.
El buen general vence, y allí se queda.
No abusa de su poder, no se sobrestima.
Vence y no se jacta, vence porque es su deber.
Cuando las cosas alcanzan su extremo, comienzan a declinar.
Eso es oponerse al Tao.
Y lo que se opone al Tao camina rápidamente a su fin.


32.- Guardar las armas.

Las armas más valiosas son objetos nefastos, no son instrumentos para el hombre de Tao.
Las armas son instrumentos de desgracia, no son instrumentos para el rey.
El hombre de Tao utiliza como sitio de honor, en su hogar, la izquierda, y para las armas, la derecha.
Sólo en los casos inevitables hace uso de las armas.
Luego, si vence, no celebra la victoria, no halla placer en ella.
Si hallase placer en ella significaría que se complacía en la matanza de los seres humanos.
Pero el que se complace en la matanza de los seres humanos no verá cumplida su voluntad.


33.- La sabia virtud.

El Tao es eterno, es una noción sin nombre.
Sólo cuando hubo necesidad de mencionarlo se le dio un nombre.
El que sabe dar nombres debería saber que existe lo que no puede ser nombrado.
Si conoce esto, conoce lo que nunca muere.


34.- Discriminación.

Quien conoce los hombres es hábil.
Quien se conoce a sí mismo es sabio.
Quien vence a los otros, es fuerte.
Quien se vence a sí mismo, es poderoso.
Quien se conforma con lo que tiene, es rico.
Quien mantiene su propósito, es firme.
Quien permanece donde encontró su hogar, perdura largamente.
Quien muere mas no perece, tendrá longevidad.


35.- Confianza en la perfección.

El gran Tao fluye por todas partes, hacia la izquierda y hacia la derecha.
Todas las cosas existen por su mediación, y él no las rechaza.
Al darse es generoso, y no exige ser retribuido.
Ama y nutre todas las cosas, pero no se apropia de ellas.
Como es siempre no existente, puede ser llamado pequeño.
Todas las cosas regresan a él, pero no las reclama como su dueño: por eso es grande.
Porque no se considera grande, la grandeza está con él.


36.- La virtud benevolente.

El que lleva en sí la Gran Forma, hallará la plenitud.
Y vivirá en paz, sin sufrir daño, en armonía.
El huésped de paso se detiene cuando alguien le ofrece música y manjares, pero el Tao es tan puro que parece insípido por su falta de sabor.

Si se lo contempla, no se lo ve.

Si se lo escucha, no se lo oye.

Pero nunca se agota si bebemos de él.


37.- La sabiduría sutil.

Si quieres que algo se contraiga, antes debes permitir que se expanda.
Si quieres que algo se debilite, antes debes hacerlo fuerte.
Si quieres demoler un edificio, antes debes edificarlo.
Para recibir, hay que dar primero.
A esto llamamos sabiduría sutil.
Lo débil y lo tierno vencen lo duro y lo fuerte.
Que nunca salga el pez de la profundidad del agua.
Las armas del reino no se muestran al extranjero.


38.- El ejercicio del gobierno.

El Tao nunca actúa, pero todo lo hace.

El Camino del Tao (Part. 3)

21.- Diferente de los demás.

Entre el sí y el no, ¿ qué diferencia existe?
Entre el bien y el mal, ¿ qué diferencia existe?
¿ Es verdaderamente temible
eso que los hombres tanto temen?
Todo lo que puede verse e como un desierto sin límites.
Los hombres están de fiesta como en los días de los grandes sacrificios.
O cuando en primavera se asoman a las terrazas.
Sólo yo permanezco tranquilo, sin tareas que cumplir, como un niño que todavía es incapaz de sonreír, siempre desamparado, como si no tuviese hogar.
Los demás viven en la abundancia, sólo yo parezco pobre.
Es posible que mi mente sea la de un loco, tan oscurecido y confuso me siento.
La gente vulgar da la impresión de ser clara y brillante, sólo yo me muevo como una sombra.
Ellos son agudos, seguros de sí mismos.
Yo estoy decaído y me muevo como se mueve el océano.
Voy a la deriva, sin asidero alguno.
Todo el mundo parece tener algo que cumplir.
Sólo yo soy torpe y estoy fuera de lugar.
Soy diferente, yo encuentro paz y soporte en la madre que me nutre.



22.- La mente vacía.

La gran fuerza activa se manifiesta, pero sólo siguiendo al Tao.
La naturaleza del Tao es a la vez invisible e intangible.
Invisible e intangible
Invisible e intangible, pero no carente de sustancia.
Y aunque la naturaleza del Tao es oscura y sutil, no carece de esencia.
Esta esencia, siendo invariablemente veraz, es fiel a sí misma.
A través de los tiempos ha mantenido su pureza y ha sido el origen de todo lo que existe.
¿ Cómo puedo saber que así fue lo primordial?

Por Tao.


23.- Fomentar la humildad.

Si te doblas, te conservarás entero.
Si eres flexible, te mantendrás recto.
Si estás vacío, permanecerás lleno.
Consúmete, y serás renovado.
Al que menos tenga, más se le dará.
Al que más tenga, más le será quitado.
Por eso el sabio está consigo mismo y se vuelve arquetipo del mundo.
No se exhibe, luego resplandece.
No se celebra, luego es advertido.
No se alaba, luego es alabado.
No se vanagloria, luego es insigne.
Y porque no lucha, nadie en el mundo puede luchar contra él.
"Si eres humilde, te conservarás entero", dice un antiguo proverbio.
¿ Quién es capaz de considerar vanas estas palabras?
En verdad, el humilde conserva su entereza.


24.- Identificación con el Tao.

Ser parco de palabras es lo natural.
Una tormenta no dura toda una mañana.
Una lluvia torrencial no dura un día entero.
¿ De dónde provienen estas cosas? Del cielo y de la tierra.
Si el cielo y la tierra no pueden hacer que estos cambios duren eternamente, ¡ mucho menos el hombre!
Quien sigue el camino del Tao, se identifica con el Tao.
Quien tiene la virtud, se identifica con la virtud.
Quien se abandona, se identifica con el abandono.
Por eso, quien se identifica con el Tao, recibe la bienvenida del Tao.
Y quien se identifica con la virtud, recibe la bienvenida de la virtud.
Y quien se identifica con el abandono, recibe la bienvenida del abandono.
Que no pida fe a los demás quien no tiene fe.


25.- La complacencia nociva.

El que está de puntillas, no está firme.
El que camina a grandes zancadas no irá muy lejos.
El que se exhibe no es luminoso.
El que se celebra pasará inadvertido.
El que se exalta a sí mismo no es excelso.
Estos, comparados con el Tao, son como "Exceso de alimento y desenfreno en la acción", hechos que repugnan a todos.
Por lo tanto, quién posee el Tao los ignora.


26.- Representaciones del misterio.

Hay un ser nebuloso nacido antes que el cielo y la tierra.
Inmóvil, insondable, permanece sólo y jamás se modifica.
Lo llena todo y jamás se extingue, girando perpetuamente, sin peligro, madre de todas las cosas.
Desconozco su nombre, pero obligado a llamarlo de alguna manera, lo llamo Tao, el trascendente.
Que trasciende significa que avanza; avanzar es llegar lejos; y el que llega lejos vuelve al lugar de origen.
Luego el Tao es supremo, el cielo es supremo, la tierra es suprema y el rey es supremo.
Hay cuatro cosas supremas en el Universo, y el hombre es una de ellas.
El hombre acata las leyes de la tierra.
La tierra acata las leyes del cielo.
El cielo acata las leyes del Tao.
Y Tao, las de su propia naturaleza.


27.- La virtud de la gravedad.

Lo de más peso es soporte de lo de menos peso.
Lo inmóvil es el poder que domina el movimiento.
Por eso el sabio, aunque viaje todo el día, nunca se aleja de su punto de partida.
Y aunque viva rodeado de homenajes, nunca pierde su apacible gravedad.
¿ Cómo puede entonces un señor dueño de diez mil carros de guerra comportarse con tanta ligereza?

Ser ligero es perder la base.
Si se agita, perderá el trono.

28.- El empleo de la habilidad.

Un buen caminante no deja huellas.
Un buen orador nunca duda ni se equivoca.
Un buen calculador no necesita instrumentos de cálculo.
Un buen guardián no necesita rejas ni cerrojos, y, sin embargo, es imposible abrir lo que él cerró.
El que sabe atar no usa cuerdas ni nudos, y, sin embargo, nadie puede desatar lo que él ha unido.
Aunque el hombre obrase mal, ¿ porqué rechazarlo?
Por eso el sabio elige ayudar a los hombres y no rechaza a ninguno.
Prefiere salvar las cosas, no rechazar ninguna.
A esto llamamos doble entendimiento.
Luego el hombre bueno es maestro del hombre no bueno, y el hombre no bueno es su buen material.
Porque el buen maestro no tiene interés, y no tiene apego a su material, permanece oscuro a pesar de ser resplandeciente.
Este es el secreto esencial del Tao.

29.- Retorno a lo primordial.

El que conoce el principio masculino, pero se atiene al principio femenino,
es como un profundo cauce del mundo donde confluye todo bajo el cielo.
Siendo el cauce del mundo, no deja la virtud constante, y regresa a lo primordial.
Quien conoce lo luminoso, pero elige lo oscuro, se convierte en el eje del mundo.
Siendo el eje del mundo, su poder es estable y no vacila.
Y, sin moverse, vuelve al estado primordial.
El que conoce su gloria y sigue siendo humilde, será el valle donde se erigirá el Universo.
Siendo el valle donde se erige el Universo, posee la eterna virtud y regresa nuevamente a lo informal.
Lo informal al dispersarse produce todas las formas.
Es por eso que el sabio, siendo señor de los vasallos, preside el imperio en su conjunto y no se ocupa de detalles.


30.- El no hacer.

Si un hombre quiere darle forma al mundo, modelarlo a su capricho, difícilmente lo conseguirá.
El mundo es un jarro sagrado que no se puede manipular ni retocar.
Quien trata de hacerlo, lo deforma.
Quien lo aferra, lo pierde.
Por eso el sabio no intenta modelarlo, luego no lo deforma.
No lo aferra, luego no lo pierde.
Hay quienes marchan adelante, hay quienes marchan atrás.
Hay quienes permanecen callados, hay quienes hablan.
Algunos son fuertes, otros débiles.
Algunos medran, otros perecen.
Luego el sabio rechaza el exceso, la extravagancia y la propia complacencia.